NO, GRACIAS

Hace ya muchos años que no piso la plaza de toros de Pamplona. Incluso,casi, ni veo las corridas televisadas. Este año no he visto la que televisaron el domingo, aún siendo la de Miura que, a pesar de ser una ganadería que está desde hace ya muchísimos años a la baja, al menos lidia una clase de toro que en nada tiene que ver a las imbéciles babosas a las que nos tiene acostumbrados la dictadura del monoencaste que tenemos que sufrir en los últimos tiempos.

Un par de años antes de que el maestro Esplá tomase la sabia decisión de no aparecer por el coso sanferminero, mi paciencia se agotó una tarde viendo cómo Dámaso González se jugaba la vida ante un auténtico marrajo, entre cánticos de "Tengo un tractor amarillo" y "la chica ye-yé", para no recibir ni una palma de reconocimiento después de finalizada su labor y cómo Tomás Campuzano -por aquel entonces ídolo de la afición local- con cuatro trapazos, dos de ellos mirando al tendido, y un golletazo ignominioso, cortaba dos orejas y salía a hombros por la puerta grande.

Y no es que Dámaso, o mejor dicho su concepto del toreo, haya sido nunca santo de mi devoción. Lo que me parece inadmisible es que mientras alguien en el ruedo exponga aunque sólo sea un alamar delante de un toro, haya gente que se lo tome a chirigota por muy particular y atípica que sea la plaza donde esto sucede. Bastante hay que aguantar, desgraciadamente, en los cosos taurinos borregos afeitados e inválidos y toreros que buscan por sistema la trampa y el alivio, como para que te amarguen la tarde un hatajo de gamberros que van a los toros a todo menos a lo que se debe de ir. ¿Corridas en Pamplona?: no, gracias.


Socrates2005 dijo
Estoy de acuerdo. Lo de Pamplona es otro espectáculo que quiere vender la prensa taurinista. Porque nisiquiera los toros deniminados duros salen bien. Lo más grave es que las "famosas peñas" han encumbrado al "Padilla" y todo aquel que dé saltos en enfrente del tendido de sol. Ya te digo, me interesa el animal sin mirar quien lo lidie (o estropee,según se mire). Pero es que el ganadero que tiene afición o lo ha dejado o ve sus toros correr por las calles de los pueblos. los mequetrefes del negocio han ipuesto que "i no afeitas, no lidias".
11 Julio 2006 | 04:27 PM