A partir de hoy, y bajo el título "El toreo moderno", podeis encontar en las páginas de El Chofre un repaso de lo que,al leal saber y entender de los tres firmantes de la trilogía, ha sido la fiesta en el siglo XX. Tony Hernández, Eneko Andueza y Miguel Machimbarrena, un loco al que vosotros conoceis por Betialai, formamos la terna que, dividiendo la época en diversos periodos, hemos intentado explicar un poco y a nuestra manera lo que ha supuesto el pasado siglo en la historia de los toros. Seguro que nos habemos dejado cosas en en el tintero (o en el teclado del ordenador) pero, también es cierto, hemos intentado plasmar una realidad bajo un título, que tiene trampa, y que trata de de acercar la evolución de la fiesta, dede que Joselito y Belmonte rompieron con unas serie de moldes establecidos, hasta nuestros días.

Porque el toreo moderno no es el actual del medio pase, la muleta retrasada, el descargar la suerte y el rematar hacia afuera. El toreo moderno parte de lo que establecieron en las primeras décadas del siglo pasado los maestros de Gelves y Triana y que corroboraron después Domingo y Rafael Ortega. Algo que se está perdiendo, además de por el descaste progresivo del verdadero protagonista de la fiesta: el toro, por el amaneamiento de un elenco de toreros que buscan lo fácil, la trampa, el alivio y la ventaja sistemática. Éso no es el toreo moderno, porque no es toreo, es un sucedáneo con el que tragamos y que, a no muy largo plazo, puede terminar definitivamente con la fiesta.