Más de novecientos menores subsaharianos llegados a Canarias como inmigrantes ilegales van a ser trasladados a diversas autonomías peninsulares, que se han ofrecido a acogerles, ya que los centros existentes en las islas se encuentran desbordados. Pero, curiosamente, estas autonomías que han mostrado su solidaridad con estos jóvenes que han tenido que abandonar su país, lanzarse a una aventura que muchas veces tiene su destino final al fondo del océano, para buscar una vida mejor a la que tienen derecho, han sido el País Vasco (PNV-EA-IU) y las gobernadas por el PSOE. Un ejemplo más del talante y de la humanidad del PP y de las virtudes cristianas que dicen representar y tanto proclaman a los cuatro vientos.