EL TOREO ETERNO
Cuando el pasado 18 de septiembre colgué un post hablando sobre la tauromaquia de Rafael Ortega, lo hice impulsado por dos motivos. El primero, para dar a conocer los cánones de lo que yo considero que es el toreo puro, el de ayer, el de hoy y el de siempre, que tan fielmente interpretó en los ruedos el toreo de la Isla y el segundo para reivindicar la figura de un torero, injustamente olvidado, que no sólo fue capaz de ser fiel a esos principios mientras estuvo en activo, sino que además quiso dejar por escrito aquellos conceptos que fueron una constante en su forma de hacer y concebir el arte del toreo cada vez que se ponía delante de un toro. No ha sido ninguna sorpresa que Javier en su blog, Toro torero y afición, haya retomado desde hace unos días el tema y, en un gran trabajo, nos esté intercalando citas del maestro de San Fernando acompañadas de una serie de fotos en las que también tienen cabida ejemplos del toreo o del destoreo al uso, que actualmente se practica, para que comparemos. Un blog de aficionados, hecho para aficionados en el que siempre se le ha llamado al pan pan y vino al vino, y en el que, además, nadie teoriza porque sí, sino que se trata de hacer una labor didáctica y se intentan sentar unas premisas que puedan encender una luz en el que menos sabe.
Sí que me sorprende y gratamente que a ese post sigan, a día de hoy, llegando comentarios como el último recibido de un aficionado mexicano octogenario, Eduardo Prieto y Sierra, que, además de coincidir con nosotros en el concepto del toreo eterno, pone el dedo en la llaga de los problemas de la fiesta allende el Atlántico, problemas que como veréis a continuación no son muy diferentes, ni nos suenan execivamente extraños, haciéndosenos bastante familiares a los que nos encontramos a este otro lado de la orilla:
Voy ya a cumplir 81 años de edad, y recuerdo con nostalgia aquellas tardes de toros en mi ciudad, México, en las que triunfaba el maestro Rafael Ortega al lado de Fermín Espinosa, Armillita. Sólo para los verdaderos aficionados y los verdaderos conocedores. La plaza de toros de La Condesa no tenía un aforo para la masa, que ahora devora a la afición en la plaza México; una de las señales de la decadencia actual es el que la gente se jacte de que es la plaza más grande del mundo, ¡eso es ahora lo que importa! El toro era también más prieto y un poco más pequeño, como puede apreciarse en el monumental pase de pecho en la foto de Ortega, pero mucho más fuerte y fiero que las masas monumentales de ahora. En aquella época, en casi cada toro había por lo menos un tumbo, y no era raro que el burel enviara a picador y montura al callejón, por encima de la barrera. El mito de los toros con sobrepeso es una de las causas de la decadencia actual; la otra es que ya no hay una verdadera afición que sepa ver los toros. Y ya no hay crítica, desplazada por mercachifles para quienes todos son "figuras".
Eduardo
Para Javier y para Eduardo, desde Lo que se tercie, un fuerte abrazo.


burillo dijo
Mi Madre me regalo para reyes una serie de toreros,y entre todos los que estan este señor es el que mas me a gustado,por sus formas y como lo hace de elegante. Ese tipo de videos son bastante peculiares por que las camaras no transmiten.Pero he visto unos cuantos de los que siempre e leido que eran el copon y ninguno me ha emocionado como este señor, que sale toreando de la leche. Yo no he visto nunca en vivo a los de esa serie "toreros para la historia" pero ha habido unos cuantos con los que fue un poco txof.
Bueno pues ,agur.
27 Enero 2007 | 02:41 PM