YO, TAMBIÉN, SOY AMIGO DE MARCELO FORTÍN
------
La verdad es que no tenía nada preparado de antemano para este 28 de diciembre. Pero, mira por dónde, algo surgido en estos último días en la blogosfera taurina viene como anillo al dedo para la conmemoración del día de los Inocentes. Porque, precisamente, el contenido de este post va a servir para defender a alguien al que se ha calumniado, difamado y sobre quien se ha vertido falso testimonio de una forma ruin y miserable. En definitiva para reivindicar la inocencia de una persona a la que, por enésima vez, un auténtico indeseable, pura y simple escoria, ávido de un protagonismo y de una notoriedad que jamás podrá conseguir por cauces normales, trata de poner en la picota esgrimiendo unos argumentos y acusándole de unos hechos que están, justamente, en las antípodas de lo realmente acaecido. Nada justifica semejante comportamiento, pero es menos justificable, todavía, que todo esto surja cuando este impresentable personaje decide tras una larguísima temporada de silencio (año y medio) retomar un blog de escasa o nula repercusión, posiblemente abandonado por falta de ideas propias para seguir haciéndolo operativo y por la ausencia de gente capaz de entrar dos veces seguidas a sufrir la bazofia que en él se puede encontrar en su fondo y más, si cabe, en su forma. Ahora, so pretexto de enviar unas crónicas -por cierto ridículas e infumables- de la feria de Cali y, seguramente, a modo de reclamo para llamar una atención que jamás ha tenido, desempolva una vieja polémica, que por falsa debía estar más que zanjada, y vuelve a destilar su bilis y su mala baba sobre una persona honrada cuyo único delito ha consistido en tener en su momento con él grandes o pequeñas, en el fondo da lo mismo, discrepancias.
------
En mi trabajo, sobre todo cuando tengo turno de noche, puedo pasar largos ratos metido en Internet y muchas veces me entretengo “investigando” a personas que por una causa o por otra me resultan de interés. Una de esas personas fue en su día Marcelo Fortín, excelente aficionado, de sobra conocido en este blog, y en otros, por sus más que sobrados conocimientos sobre la fiesta, sus acertados comentarios, su ponderación, su espíritu conciliador, su depurada educación y sus exquisitas maneras. Sus artículos en El Chofre y en otros portales, que a modo de recopilatorio se pueden encontrar ahora también en Opsenopina, su recién estrenado blog, son ejemplo de lucidez y clarividencia y a su prosa, limpia y clara, añade siempre un componente de serenidad que unido a la modestia con las que nos hace llegar sus opiniones, lejos de arrogantes pontificaciones, suelen ser causa de que esperemos sus textos, a veces, con cierta impaciencia. Y lo que encontré de él, que es lo mismo que puede encontrar cualquiera que se moleste en bucear un poco por la red, es el informe que le remití a Tony y que éste termina completando añadiendo bastantes cosas más de su cosecha, a modo de currículum, en su artículo publicado ayer bajo el título de Marcelo Fortín, amigo.
-------
Una trayectoria brillante en las diversas actividades profesionales que ha ejercido a lo largo de su vida y un comportamiento intachable a nivel humano, son las señas de identidad de este chileno de corazón y de nacimiento, ciudadano del mundo por vocación y convicción, que como muchos tuvo que salir un mal día de su país camino del exilio por defender lo que creyó era justo y oponerse a los desmanes de un dictador brutal y genocida llamado Augusto Pinochet. Justo lo contrario de lo que está intentando difundir un pájaro expulsado de diversos foros, un resentido y rencoroso indocumentado, por su burda y ciertamente torpe forma de expresarse, al que no nos vamos, por supuesto, a molestar en poner nombre porque sujetos de tan ínfima catadura moral y baja ralea como el que nos ocupa merecen el desprecio de ser tratados como simples y auténticos innominados. Si alguna vez, por accidente, por lógica curiosidad o por la razón que sea, caéis en el blog de este individuo, tenéis las suficientes tragaderas para permanecer unos segundos sumergidos en semejante cubo de basura, y tras arduos esfuerzos lográis interpretar medianamente lo que, por lo general, de manera ininteligible trata de expresar, no le deis ningún crédito; es de esos tipos a los que no hay que creer jamás, incluso a pesar de que tengáis la certeza de que, por una vez y sin que sirva de precedente, os está contando la verdad. Y mi verdad, y ésta por favor creérosla a pies juntillas, es que aún ya siéndolo desde hace tiempo, hoy me siento, y estoy muy orgulloso de ello, todavía mucho más amigo de Marcelo Fortín.



Pedro García Macías dijo
Yo también y suscribo en su integridad tus palabras y las de Toni en El Chofre.
Un fuerte abrazo y lo mejor para el 2008 Miguel
28 Diciembre 2007 | 02:03 PM