UNA DE TRES
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Leo en diferentes blogs, una vez que se acerca la fecha de la enésima reaparición de Morante de la Puebla, y que con toda probabilidad no será la última, diversas opiniones que, como es lógico, van acercándonos a la dispar ideología taurina de sus respectivos autores. Desde los cursis y proclives a lanzar incienso torerista, que hablan del evento y lo titulan como si fuese una especie de regalo de Reyes a la atribulada afición taurina del universo entero, dejándose llevar por un frenético entusiasmo en el que no ahorran toda clase de calificativos laudatorios para el torero de La Puebla, importándoles un auténtico huevo todo lo demás; hasta las bitácoras serias que tras seguir recordándonos una verdad que para el auténtico aficionado -aquel que poco o mucho sabe de qué debe ir la fiesta y deja al margen folclorismos triunfalistas y otro tipo de histerias- debe ser incuestionable, se rasgan, con razón, las vestiduras y siguen proclamándola aunque en su fuero interno sepan que su discurso de “Nada tiene importancia si no hay toro” sea cada vez más predicar en el desierto y, por lo tanto, sermón perdido.
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Los hay también, entre los primeros, de los que hace unos días colgaban en su blog unas estéticas fotos del diestro sevillano, publicadas en el portal que nunca denuncia -tal vez porque cree que no existe y es un invento de los reventadores- el uso del mueco, y decían a la vista de las mismas que se apuntaban al personal toreo de José Antonio y a seguirlo, y que ahora, al ver publicada alguna foto de lo que se va a lidiar (¿?) en Insurgentes, tienen la desfachatez de hacerse cruces y lanzar denuestos en alguna bitácora solvente que denuncia el atropello. Alguno aprovecha la ocasión y, para ir creando ambientillo, cuelga como tiene por costumbre, dentro de su original corta y pega (está claro que no da para más), un fragmento de un texto de ¡La Lirio! en el que se arremete contra Tomás. A fin de cuentas, pensará, si el de Galapagar ha tenido perritoros desmochados en su reaparición en La México, ¿por qué no los va a tener también su torero?, como si un roto sirviese para tapar un descosido. En fin, nada sorprendente, como tampoco creo que sorprenda a nadie con dos dedos de frente, y en su sano juicio, el aspecto feroz, los terroríficos pitones y la apariencia de total integridad que van a lucir los toros de Los Ébanos (Manolo Martínez)elegidos para la ocasión que son, simplemente, un adelanto de lo que Morante se va a encontrar, porque naturalmente va a buscarlo, por las diversas plazas de España durante la próxima temporada. Y si hay alguien que dice que no se lo esperaba, una de tres: o miente como un auténtico bellaco, o está como una cabra, o bien no tiene ni puñetera idea de qué coño va ésto.
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Nota: como podéis observar mi declaración de intenciones del post anterior comienza a cumplirse a rajatabla.



Opsen dijo
Efectivamente, querido Miguel, como le comentaba a Tony en un mensaje privado, darse una vuelta por la “blogosfera” está resultando levemente aterrador cuando se trata de discutir el regreso de los ídolos. Si con José Tomás todavía parecía haber algún tipo de pudor, entre los menos fanáticos, que los movía a desconocerle el mérito de torear ganado indecoroso, ahora se encuentra uno con la “afición paralela” que parece estar haciendo votos para que salga el medio toro y Morante pueda lucirse con todo el arte que le adorna. Y se supone que los que nos negamos a aceptar lo que no es otra cosa que un fraude y una negación del sentido de la tauromaquia, somos los que no tenemos suficiente sensibilidad para apreciar el toreo.
No sirve de nada, por lo visto, seguir repitiendo, como lo has hecho tú y otros buenos aficionados, que la alternativa a la burra no es ni Cuadri, ni Miura, ni Victorino sino solamente el toro de lidia, puro y simple. Qué difícil debe ser entenderlo para quienes no han visto toros de lidia con la frecuencia de quienes llevamos algo más de tiempo en esto, pero esos son los que están creando opinión y pretendiendo acallar las voces de los aficionados.
Y cuando digo que seguramente no han visto tantos toros habría que agregar que tampoco han visto tantos toreros, porque he leído comparaciones, punto menos que demenciales, que me hacen pensar que la concepción de lo que entienden por toreo de capa no ha sido adquirida a través de ejemplos ilustres sino de lo poco que han visto de los diestros “modernos”. No es por desmerecer, pero antes de comparar a Morante con Paula o con Curro, a quien, curiosamente, casi no mencionan, tienen que pedirle permiso a Curro Vásquez, a Fernando Cepeda, a Pepín Jiménez, a Manolo Cortés, a Juan Mora, cuyo estilo aflamencado, de barbilla en el pecho, de su época más afectada, recuerda mucho al del Morante actual, y a varios más. Y todos los anteriormente nombrados demostraron su arte excelso con toros, no necesariamente victorinos o miuras (aunque también), pero toros de lidia. Y estamos hablando solamente de los últimos 25 años.
Como digo, no es cuestión de desmerecer a nadie, Morante es un buen torero que puede torear con el capote de forma excelente, pero si para eso hay que aceptar toros indecorosos, como aseguran con toda desfachatez algunos de sus partidarios menos informados, hasta ahí llegan solamente las tragaderas de la afición. Por mucho que nos acusen de insensibles.
Un fuerte abrazo, Miguel.
5 Enero 2008 | 10:16 AM